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Curiosidades

La partitura escondida en El jardín de las delicias

14 de septiembre de 2026

El jardín de las delicias, de El Bosco, es uno de los cuadros más raros y fascinantes del Museo del Prado. Lo pintó hacia 1490-1500 y está lleno de miles de detalles: frutas gigantes, animales imposibles, personas diminutas… Y escondida en un rincón hay una sorpresa musical que tardó cinco siglos en sonar.

Un cuadro en tres partes

Es un tríptico: tres tablas unidas que se abren como un armario. A la izquierda está el Paraíso, con Adán y Eva; en el centro, un enorme jardín donde la gente se dedica a disfrutar sin pensar en nada más; y a la derecha, el infierno, oscuro y lleno de castigos. Para El Bosco, el jardín del centro mostraba cómo la humanidad se perdía por los placeres.

El infierno musical

En la parte de abajo del infierno, la música es una tortura: hay instrumentos gigantes, como un laúd, un arpa y una zanfona, que aplastan o atrapan a los condenados. Muchos expertos creen que El Bosco criticaba así la música «profana», la que se tocaba en fiestas y tabernas, que en su época se relacionaba con el pecado.

Música en el trasero

Debajo del laúd hay un hombre tumbado boca abajo con algo muy curioso pintado en el trasero: una partitura, con su pentagrama y sus notas cuadradas, como las de los cantos medievales. A su lado, otro condenado sostiene un libro abierto con más música. Durante siglos nadie se paró a leerla.

La estudiante que la hizo sonar

En 2014, Amelia Hamrick, una estudiante universitaria estadounidense, se fijó en ese detalle, pasó las notas a una partitura moderna y la publicó en su blog. Se hizo viral en todo el mundo como «la canción del trasero del infierno, de 500 años». Músicos de muchos países la grabaron, ¡incluso con coros y letras inventadas!

¿Es una melodía de verdad?

No está claro. Para tocarla hubo que adivinar algunas cosas, como en qué clave leerla o cuánto dura cada nota, así que puede que El Bosco solo quisiera pintar algo que pareciera música. Lo que sí sabemos es que el cuadro encantaba a Felipe II, que lo llevó a El Escorial. Si vas al Prado, busca la partitura: está en la tabla de la derecha, abajo a la izquierda.

Detalle del infierno de El jardín de las delicias de El Bosco, con instrumentos gigantes y una partitura pintada

El jardín de las delicias (detalle del infierno), El Bosco. Museo del Prado. Dominio público · Wikimedia Commons


Publicado en FundamentosArtísticos.com · Blog de recursos de arte para ESO y Bachillerato